El tortícolis es un problema muscular que se presenta en la zona del cuello debido a una mala postura. Genera dolor y limitación del movimiento. Esta dolencia provoca que la posición de la cabeza, en relación a los ejes corporales, sea anómala y forzada. Estas torsiones del cuello se pueden adoptar por varios motivos. Entre ellos el torticolis por estrabismo y otros problemas oftalmológicos.

El torticolis un posible signo de estrabismo u otros problemas oftalmológicos en niños

Algunas torsiones del cuello (torticolis) se adoptan por varios motivos. Entre los oftalmológicos se encuentran:
  • EstrabismoCuando el paciente presenta una parálisis de un músculo oculomotor, se pierde el paralelismo entre ambos ojos, lo que causa una diplopía o visión doble.  En esta situación el paciente gira su cara hacia un lado u otro para compensar esa visión doble al mirar de frente.
  • NistagmusEs un afección que provoca el movimiento constante e involuntario de los ojos, sin embargo, en muchos casos, ese temblor desaparece adoptando una determinada posición de la cabeza.
  • Ptosis palpebralOcurre cuando el párpado superior desciende sobre el ojo, causado por un mal funcionamiento muscular o nervioso. El paciente eleva la barbilla para que el párpado no le impida ver hacia delante.

Torticolis y estrabismo en niños

Cuando este problema se presenta en niños, suele estar causado, en la mayoría de los casos, por estrabismo, por lo que recibe el nombre de tortícolis ocular. El paciente adopta una posición compensadora con su cabeza para evitar la visión doble. Esto acaba generando contracturas en la región del cuello.

Tipos de tortícolis vinculadas al estrabismo

  • Tortícolis vertical. Sucede cuando el ojo está desviado hacia arriba o hacia abajo y el niño necesita elevar o bajar la barbilla para mirar a lo lejos.
  • Tortícolis horizontal. Se produce cuando hay estrabismo horizontal con el ojo desviado hacia derecha o izquierda. Esto hace que el niño tienda a girar la cabeza hacia uno de los lados.
  • Tortícolis oblicuo. Se presenta cuando existe una lesión de un músculo que tiene más de una función. En estos casos los niños suelen inclinar la cabeza sobre uno de los hombros.
En ocasiones el estrabismo no es tan evidente como para que los padres lo detecten a simple vista y puede ocurrir que el niño reciba tratamiento fisioterapéutico, o incluso quirúrgico, para tratar la mala posición del cuello, cuando el verdadero problema se encuentra en los ojos.
El tortícolis ocular debe ser dignosticado y tratado de forma precoz, preferiblemente antes de los tres años, para evitar que el problema se cronifique. Por eso es importante observar si el niño ladea la cabeza hacia un mismo lado. Si es así, acudir a un oftalmólogo para que examine su salud visual y diagnostique un posible estrabismo.
De cualquier manera, siempre es recomendable realizar revisiones oftalmológicas periódicas a los niños. De esta manera se podrá detectar cualquier problema ocular. No podemos olvidar que los niños no son conscientes de que tienen una mala visión y que esto, en su desarrollo, puede devenir en diversas patologías, tanto físicas como psicológicas.
En la Clínica García de Oteyza, somos expertos en oftalmología pediátrica. Si percibes que tu bebé o tu niño adopta una posición anormal con la cabeza contáctanos. A través de nuestra web, llámándonos al 93 418 67 89 o escríbenos a info@garciadeoteyza.es. También puede reservar una cita directamente desde nuestro apartado web de contacto.