por Clínica García de Oteyza | Oct 8, 2020 | Posts
Las lentes ICL, acrónimo inglés de Implantable Collamer Lens, es una de las mejores opciones para tratar los defectos de graduación de pacientes que quieren dejar se usar gafas o lentillas de contacto. Esta lente se inserta a través de una pequeña incisión en el espacio que se encuentra entre el iris y el cristalino, de ahí que se le conozca cómo lente epicristaliniana o fáquica. Una de las grandes ventajas de la localización de la lente es que no es visible ni para el paciente ni para los demás.

Aspecto de una lente ICL
¿Por qué escoger una lente ICL sobre gafas o lentillas?
La cirugía refractiva se consideró mucho tiempo como una cirugía estética pero en realidad no es así. Se trata de una cirugía funcional que permite tener la mejor agudeza visual sin la necesidad de utilizar elementos externos como gafas o lentillas. La decisión de operarse es absolutamente subjetiva y hay gente que le gusta llevar gafas pero para aquellos que dudan, las ICL son el mejor sustituto por las siguientes razones:
- La excelente calidad y cantidad visual: se ha descrito que con las lentes ICL la visión es mucho mejor que con gafas e igual o mejor que con lentillas.
- La comodidad: Imaginen todas las situaciones en las que puede cambiar su vida. El primer gesto de la mañana dejará de ser el de buscar las gafas. Dejarán de tener que quitarse las lentillas aunque estén muy cansados. Podrán hacer deporte sin problemas. Y, en esta época de coronavirus donde el uso de la mascarilla se ha extendido, no tendrán las gafas empañadas.
- La durabilidad: estas lentes llevan implantándose desde hace más de 20 años y la gran mayoría de pacientes las siguen teniendo dentro del ojo y siguen funcionando como desde el primer día.
- La biocompatibilidad: el material de las lentes ICL ha demostrado ser totalmente biocompatible lo que permite que no sea nada agresivo para las estructuras internas del ojo una vez implantada.
- La reducción de complicaciones infecciosas: aunque el uso de lentillas de contacto es muy seguro hoy en día, existe un porcentaje no desdeñable de pacientes que sufren de infecciones corneales por su uso que pueden llegar a ser muy graves.
¿Por qué escoger la lente ICL sobre la técnica LASIK?
Actualmente existen dos posibilidades terapéuticas para eliminar el uso de gafas o lentillas: la cirugía refractiva corneal y las lentes ICL.
La cirugía refractiva corneal incluye fundamentalmente tres procedimientos que son la PRK, el LASIK y la cirugía SMILE. Estos tres procedimientos también proporcionan muy buenos resultados pero respecto a la lente ICL tienen una serie de inconvenientes especialmente en miopías altas. En primer lugar la cirugía refractiva con láser se realiza en la córnea y para ello estos procedimientos eliminan tejido de la córnea remodelándola y disminuyendo su espesor. El tejido corneal eliminado no se puede volver a recuperar con lo que las cirugías corneales con láser son irreversibles. Esa es la gran diferencia con la ICL donde, si el paciente no está satisfecho, se le puede extraer y el ojo vuelve a su situación preoperatoria.

La lente ICL se encuentra colocada por detrás del iris y por delante del cristalino
Otra de las diferencias entre una y otra es que el LASIK produce una corte en la córnea que decapita las terminaciones nerviosas que no se recuperan hasta los 6 meses después de la intervención. Este hecho puede producir un aumento de la sequedad ocular.
El rango dióptrico de actuación de una y otra técnica son totalmente diferentes. En general no se recomienda hacer un LASIK por encima de las 4 dioptrías de hipermetropía o de las 6,5 dioptrías de miopía porque la calidad visual puede verse comprometida. En cambio la lente ICL puede abarcar unas graduaciones que van desde las 10 dioptrías de hipermetropía hasta las 18 dioptrías de miopía.
Por último, la cirugía en la córnea con láser no se puede realizar si existe alguna sospecha de patología subyacente en la misma. Todos aquellos casos que tengan una córnea muy delgada, asimétrica o con curvaturas extremas no serían buenos candidatos para la cirugía LASIK y si para lentes ICL.
¿Realmente son los resultados y beneficios superiores a los posibles riesgos?
Como dijimos anteriormente, los resultados visuales de las lentes ICL son muy buenos en cuanto a cantidad visual pero también en cuanto a calidad. Tanto es así que en las estadísticas actuales hasta un 99,4% de los pacientes se volverían a operar con esta técnica observando el resultado final.
Es cierto que existen riesgos, como en cualquier procedimiento quirúrgico del cuerpo humano. Lo importante en estos es valorar en una balanza si esos riesgos pesan más que los beneficios. La respuesta a esa duda es un rotundo no. Aunque se han descrito complicaciones, los porcentajes son extremadamente bajos. Una de las complicaciones más frecuentes de la cirugía con ICL es la aparición de catarata que se considera inferior al 1,5% al cabo de unos años de la intervención. Dentro de la mala noticia de que aparezca una catarata tras el implante de una ICL, el lado positivo es que tiene solución. Siempre se podrá retirar la lente ICL, eliminar la catarata y colocar una nueva lente que podrá mantener unos niveles de visión excelentes.
La otra complicación que se podría considerar como muy grave es la endoftalmitis, es decir una infección dentro del ojo. Se ha descrito un riesgo inferior a 0,01% lo que convierte este riesgo en prácticamente residual.
Los resultados y beneficios de las lentes ICL superan claramente a los posibles riesgos, lo que la convierten claramente en una excelente alternativa para el tratamiento de los defectos de graduación.
Si necesita completar información o asesoramiento acerca de este tema, solicite una visita en la Clínica Oftalmológica García de Oteyza. Puedes contactarnos en el teléfono 93 418 67 89 o en info@garciadeoteyza.es. También puede reservar una cita directamente desde nuestro apartado web de contacto.
por Clínica García de Oteyza | Mar 1, 2019 | Cirugía, cirugia laser lasik, Cirugía Presbicia, Operación de Cataratas, Posts, Sin categorizar
Las lentes intraoculares son lentes artificiales que se implantan en un ojo o ambos para corregir determinados problemas de visión. La función de la lente intraocular es similar a la del cristalino del ojo, es decir, enfocar los rayos de luz que pasan a través de la córnea para formar imágenes nítidas en la retina. Hay dos tipos de lentes intraoculares: fáquicas y pseudofáquicas.
Qué defectos pueden corregir las lentes intraoculares

Lentes fáquicas
Este tipo de lentes
se implantan entre el cristalino y el iris, es decir, no sustituyen el cristalino natural. Se emplean para corregir problemas de refracción especialmente en
gente joven. Funcionaría como una especie de lentilla graduada que, insertada en el interior del ojo, consigue compensar el defecto de graduación. La colocación de lentes intraoculares para
corregir defectos refractivos es una alternativa recomendada para pacientes que aún no padecen
vista cansada o que, por distintas circunstancias, no pueden ser intervenidos con
técnicas láser sobre la córnea.
Lentes pseudofáquicas
Estas lentes se implantan en
sustitución del cristalino del paciente. Es un procedimiento que se lleva a cabo para tratar
problemas de cataratas o presbicia, pues, en estos casos, el cristalino está opaco o no funciona correctamente ya que pierde poder de acomodación. En el caso de las cataratas, el cristalino ha perdido sus transparencia natural, lo cual dificulta la visión. La
presbicia, o vista cansada, provoca que el cristalino no pueda acomodar para enfocar objetos cercanos, ya que con los años va perdiendo elasticidad. En ambos casos, si el paciente además tiene un defecto de refracción, se coloca una lente que también corrija el problema de graduación.
Cada tipo de lente se puede clasificar según sus focos para adaptarse a las distintas necesidades de cada paciente.
- Monofocales. Solamente tienen un foco para mejorar la visión de los objetos lejanos. Es necesaria la combinación con el uso de gafas para ver de cerca.
- Bifocales. Cuentan con dos focos, uno para optimizar la visión de cerca y otro para la visión de lejos.
- Trifocales. Pueden enfocar tres distancias para conseguir que el paciente tenga una mejor visión de cerca, de lejos, así como en distancias intermedias.
- Tóricas. Pensadas para corregir defectos refractivos combinados con astigmatismo.
- De foco extendido. Este tipo de lente utiliza un mecanismo distinto a las lentes multifocales pero básicamente los pacientes obtienen muy buena visión de lejos e intermedia.
Procedimiento para corregir problemas oculares con lentes intraoculares
La intervención es muy rápida y ambulatoria. Se lleva a cabo con anestesia local o tópica, en forma de gotas. La implantación de la lente se realiza a través de una pequeña incisión y se coloca con ayuda de un inyector para situarla con precisión en el lugar correcto. No hay necesidad de sutura y el tratamiento posterior solamente exige el uso de colirios antibióticos y antiinflamatorios. Después de esta cirugía se recomienda acudir a revisiones periódicas para llevar un control de la evolución del paciente.
por Clínica García de Oteyza | Sep 21, 2018 | Cirugía Presbicia, Posts, Sin categorizar
La vista cansada es una dificultad visual provocada por el proceso de envejecimiento fisiológico del ojo. Se trata de un deterioro natural del proceso de acomodación que se inicia a partir de los 40 años y avanza progresivamente. Afecta a la mayor parte de la población mayor de 50 años. Lo positivo es que existe la cirugía para eliminar la presbicia de forma segura.
La presbicia se produce con el paso del tiempo, ya que la elasticidad del cristalino se va perdiendo. El cristalino se sitúa detrás de la pupila y es una lente que, gracias a su «flexibilidad», permite la
acomodación del ojo para ajustar el enfoque de lejos a cerca y viceversa. Con la edad, esta elasticidad se pierde, lo cual provoca la patología visual que conocemos como presbicia.

Síntomas de la presbicia o vista cansada
Los principales síntomas de la presbicia son los siguientes:
- Dificultad para enfocar de cerca objetos pequeños
- Necesidad de alejarse de un texto para poder leerlo
- Incapacidad de ver objetos o leer sin una buena iluminación
- Vista borrosa en actividades cotidianas como leer, escribir o uso de dispositivos móviles
- Fatiga visual o dolor de cabeza después de realizar esfuerzos de enfoque
Generalmente estos síntomas se inician antes en las personas que padecen hipermetropía, después en los emétropes y por último en los miopes.
Si percibimos algunos de estos síntomas y sospechamos que comenzamos a sufrir de vista cansada, lo recomendable es acudir a una clínica oftalmológica. Allí nos realizarán un examen integral de nuestra salud ocular para establecer un diagnóstico y valorar el grado de presbicia. La exploración es totalmente indolora y muy sencilla.
Cirugía para eliminar la presbicia
La buena noticia es que los síntomas de la
presbicia se pueden reducir con el uso de lentillas o gafas para leer. Además, también existe la opción quirúrgica si queremos
prescindir de las lentes. La intervención es bastante sencilla y no dura más de
15 minutos. Se realiza una pequeña incisión de un par de milímetros por la cual se introduce una sonda que disuelve y aspira el cristalino. A continuación se introduce una lente multifocal que permitirá tener una
buena visión a distancia lejana, intermedia y próxima. La herida no precisa de sutura y para la recuperación tan solo se requiere evitar grandes esfuerzos durante un tiempo. El paciente deberá aplicar el tratamiento postoperatorio que preescriba el
oftalmólogo.
por Clínica García de Oteyza | Ago 29, 2018 | Posts, Sin categorizar
Seguro que más de una vez se te ha metido algo en el ojo. Es bastante frecuente que entre un
cuerpo extraño en el ojo y se quede en la superficie. Pueden ser fragmentos de distintos materiales: pestañas, insectos, esquirlas metálicas, partículas de polvo y arena, sustancias corrosivas, etc. Los síntomas son
lagrimeo, irritación, escozor, enrojecimiento, dolor y en ocasiones
disminución de la visión. Lo más común es que el propio lagrimeo y el parpadeo, haga que el ojo se libere por si mismo del cuerpo extraño en el
ojo y no haya necesidad de intervenir. Pero en ocasiones y a pesar del parpadeo, la molestia persiste. Si vemos un cuerpo extraño en el ojo podemos intentar extraerlo nosotros mismos aunque lo ideal es acudir a un
oftalmólogo para que lo haga con toda seguridad y sin peligro.
Primeros cuidados para extraer un cuerpo extraño en el ojo
- El consejo más importante es no frotar el ojo jamás. Si lo hacemos podemos causar una lesión en el ojo por la fricción del objeto adherido.
- Antes de examinar el ojo hay que lavarse bien las manos con agua y jabón.
- A continuación buscaremos dónde se encuentra el cuerpo extraño. Puede estar en la córnea, sobre la conjuntiva o debajo de los párpados.
- Si se encuentra sobre la conjutiva o bajo el párpado inferior podemos utilizar la punta de un pañuelo suave, limpio y seco o de una gasa estéril. Con ella rozaremos levemente el cuerpo extraño hasta que se quede adherido.
- Si está bajo el párpado superior o en la córnea, lo recomendable es acudir de urgencias al oftalmólogo para que lo retire adecuadamente.

Cuándo NO hay que intentar retirar la partícula del ojo
En el caso de los niños, sobre todo los más pequeños, es más complicado realizar por cuenta propia un examen del ojo para retirarle el cuerpo extraño. De forma natural, no se prestan a la colaboración y no son capaces de quedarse inmóviles. En estas situaciones conviene
acudir a una clínica especializada en oftalmología pediátrica con materiales e instrumental médico específico para
niños.
Si el objeto extraño se encuentra sobre la córnea o si vemos que la pupila ya no es redonda no se debe intentar retirar ya que puede haber entrado dentro del ojo. Tampoco si el objeto se encuentra enclavado en el ojo. En ambos casos hay que solicitar atención médica especializada y urgente.
Si en vez de un objeto sólido, se trata de un
líquido corrosivo que nos ha salpicado los ojos, hay que lavarlos con abundante agua durante un mínimo de 15 minutos. Tras este lavado, se recomienda acudir de urgencias para valorar los daños. Es importante acudir al oftalmólogo con el recipiente del liquído causante del problema para poder conocer las propiedades del mismo.
por Clínica García de Oteyza | Jun 12, 2018 | Noticias, Sin categorizar
El día 16 de junio comienza el Congreso Mundial de Oftalmología. Uno de los congresos más importantes en el sector de la oftalmología y el sector de la salud. El WOC 2018 (World Ophthalmology Congress) reúne en Barcelona, durante 3 días (del 16 al 19 de Junio), a oftalmólogos a nivel mundial. Éstos podrán seguir distintas conferencias y sesiones así como contactar con los profesionales más reconocidos a nivel nacional e internacional. El Dr. Juan García de Oteyza es uno de los ponentes invitados en esta edición.
El Dr. Juan García de Oteyza ponente invitado en el Congreso Mundial de Oftalmología WOC 2018 en Barcelona

El Dr. Juan García de Oteyza (Clínica Oftalmológica García de Oteyza de Barcelona), ponente invitado en el Congreso Mundial de Oftalmología en la especialidad de Estrabología y técnicas quirúrgicas en estrabismo. El objetivo de la sesión es enseñar a los oftalmólogos las distintas técnicas quirúrgicas para el estrabismo. En concreto y haciendo especial hincapié sobre el Faden en el Oblicuo Inferior.
El Congreso se celebrará en el centro de conferencias de la Fira Gran Vía con representación de más de 140 países. El WOC 2018 se celebra cada dos años en una ciudad distinta y proporciona una audiencia internacional de más de 15.000 oftalmólogos y optometristas de todo el mundo. Además de las sesiones por reconocidos oftalmólogos, también se celebrará una exposición donde se mostrarán los últimos productos y servicios en oftalmología.
El WOC, es el congreso médico internacional que ha tenido la más larga continuidad, celebrándose desde el año 1857.