por Clínica García de Oteyza | Mar 25, 2019 | Anillos intracorneales, Cirugía, Posts, Queratocono, Sin categorizar
¿Qué es el queratocono?
El
queratocono es una
enfermedad degenerativa que provoca que la córnea se vaya volviendo más delgada y más curva. Con la evolución de la enfermedad, comienza a debilitarse y a deformarse. La córnea es una parte del ojo muy importante, ya que se encarga de refractar la luz para que el ojo pueda enfocar las imágenes. Al sufrir estas alteraciones, las imágenes se perciben distorsionadas, aparecen problemas de astigmatismo alto y disminuye la capacidad visual. El
queratocono se desarrolla, por lo general, debido a
factores genéticos y sobretodo suele estar provocado por alergias o por un hábito de frotamiento. Esta enfermedad afecta a los dos ojos por norma aunque casi siempre más a uno que a otro. Afortunadamente, este problema tiene solución en la mayoría de casos gracias a los anillos intracorneales para el tratamiento del queratocono.
Tratamiento del queratocono con anillos intracorneales
Esta dolencia, además del propio deterioro de la salud visual, tiene como consecuencia la incompatibilidad con cualquier tipo de técnica láser para la corrección de problemas refractivos. La debilidad y la fragilidad de la córnea impide que se pueda realizar este procedimiento quirúrgico. Una alternativa para pacientes que deseen corregir su calidad y cantidad de visión, es la implantación de anillos intracorneales para el tratamiento del queratocono.
Se trata de unas piezas de material acrílico de forma anular, que sirven para modificar la curvatura de la córnea y a la vez reforzar su estructura. Aunque el principal objetivo de los anillos intracorneales no es mejorar completamente la graduación, si consigue reducirla en cierta medida. Al regularizar el estado de la córnea, el ojo adquiere una mayor tolerancia a las lentillas de contacto y la visón con gafas mejora de forma significativa. El implante de anillos intracorneales se puede compaginar con lentes intraoculares, cuya finalidad sí es la corrección de miopías, hipermetropías o astigmatismo.
Aspecto macroscópico de un segmento de anillo intracorneal
¿Cómo es la cirugía de implantación de anillos intracorneales?
El procedimiento quirúrgico se lleva a cabo creando unos túneles en la córnea y a través de estos, se implantan los anillos y se colocan en el lugar adecuado. Es una cirugía ambulatoria y reversible. Por lo general, no se presentan complicaciones y la recuperación postoperatoria es rápida. El paciente puede hacer vida normal en unas 48 horas, aunque para que la córnea se estabilice completamente, hay que esperar aproximadamente unos tres meses.
por Clínica García de Oteyza | Mar 1, 2019 | Cirugía, cirugia laser lasik, Cirugía Presbicia, Operación de Cataratas, Posts, Sin categorizar
Las lentes intraoculares son lentes artificiales que se implantan en un ojo o ambos para corregir determinados problemas de visión. La función de la lente intraocular es similar a la del cristalino del ojo, es decir, enfocar los rayos de luz que pasan a través de la córnea para formar imágenes nítidas en la retina. Hay dos tipos de lentes intraoculares: fáquicas y pseudofáquicas.
Qué defectos pueden corregir las lentes intraoculares

Lentes fáquicas
Este tipo de lentes
se implantan entre el cristalino y el iris, es decir, no sustituyen el cristalino natural. Se emplean para corregir problemas de refracción especialmente en
gente joven. Funcionaría como una especie de lentilla graduada que, insertada en el interior del ojo, consigue compensar el defecto de graduación. La colocación de lentes intraoculares para
corregir defectos refractivos es una alternativa recomendada para pacientes que aún no padecen
vista cansada o que, por distintas circunstancias, no pueden ser intervenidos con
técnicas láser sobre la córnea.
Lentes pseudofáquicas
Estas lentes se implantan en
sustitución del cristalino del paciente. Es un procedimiento que se lleva a cabo para tratar
problemas de cataratas o presbicia, pues, en estos casos, el cristalino está opaco o no funciona correctamente ya que pierde poder de acomodación. En el caso de las cataratas, el cristalino ha perdido sus transparencia natural, lo cual dificulta la visión. La
presbicia, o vista cansada, provoca que el cristalino no pueda acomodar para enfocar objetos cercanos, ya que con los años va perdiendo elasticidad. En ambos casos, si el paciente además tiene un defecto de refracción, se coloca una lente que también corrija el problema de graduación.
Cada tipo de lente se puede clasificar según sus focos para adaptarse a las distintas necesidades de cada paciente.
- Monofocales. Solamente tienen un foco para mejorar la visión de los objetos lejanos. Es necesaria la combinación con el uso de gafas para ver de cerca.
- Bifocales. Cuentan con dos focos, uno para optimizar la visión de cerca y otro para la visión de lejos.
- Trifocales. Pueden enfocar tres distancias para conseguir que el paciente tenga una mejor visión de cerca, de lejos, así como en distancias intermedias.
- Tóricas. Pensadas para corregir defectos refractivos combinados con astigmatismo.
- De foco extendido. Este tipo de lente utiliza un mecanismo distinto a las lentes multifocales pero básicamente los pacientes obtienen muy buena visión de lejos e intermedia.
Procedimiento para corregir problemas oculares con lentes intraoculares
La intervención es muy rápida y ambulatoria. Se lleva a cabo con anestesia local o tópica, en forma de gotas. La implantación de la lente se realiza a través de una pequeña incisión y se coloca con ayuda de un inyector para situarla con precisión en el lugar correcto. No hay necesidad de sutura y el tratamiento posterior solamente exige el uso de colirios antibióticos y antiinflamatorios. Después de esta cirugía se recomienda acudir a revisiones periódicas para llevar un control de la evolución del paciente.
por Clínica García de Oteyza | Ene 3, 2019 | Cirugía, Glaucoma, Oftalmología Infantil, Posts, Sin categorizar
El glaucoma en edades pediátricas se caracteriza, generalmente, por una serie de malformaciones oculares que provocan el aumento de la presión intraocular. Esto produce un daño en el nervio óptico, que es el encargado de transmitir la información de las imágenes captadas hasta el cerebro.
Se trata de una enfermedad frecuente en adultos, sin embargo, existe su forma congénita que aparece en niños desde el nacimiento o en los primeros tres años de vida del niño.
Tipos de glaucoma en edades pediátricas
El glaucoma en edades pediátricas se clasifica en varios tipos dependiendo de la edad en la que aparecen sus síntomas.
Glaucoma congénito primario. Se presenta ya en el nacimiento del bebé.
Glaucoma infantil. Comienza entre le primer mes y los 24 meses.
Glaucoma juvenil. Se manifiesta después de los 3 años de edad
Esta enfermedad no es muy frecuente pero cuando se presenta, suele afectar casi siempre a ambos ojos, aunque con distinto grado de intensidad.
En función del tipo, el glaucoma se divide en dos clases:
Glaucoma primario. Es el más frecuente. Si no se aplica el tratamiento apropiado o el niño no responde a este, puede provocar una pérdida total de la visión en el ojo afectado.
Glaucoma secundario. Esta asociado a otras patologías congénitas que afectan a los ojos, como cataratas, aniridia, anomalía de Peters, síndrome de Axenfeld o infecciones de la madre durante la gestación, entre otras.
Síntomas del glaucoma congénito
En los casos de glaucoma congénito primario se apreciarán los siguientes síntomas:
- Pérdida de la transparencia de la córnea.
- Hidroftalmía que es el aumento del tamaño del globo ocular («ojos saltones»)
- En ocasiones la córnea aumenta considerablemente de tamaño (megalocórnea)
Los pacientes que padezcan glaucoma secundario manifestarán síntomas muy diferentes:
- Opacidad de la córnea
- Exceso de lagrimeo
- Excesiva sensibilidad a la luz (fotofobia)
Ante cualquiera de estos síntomas hay que acudir a un especialista en oftalmología para que realice las pruebas necesarias para confirmar el diagnóstico.
Tratamiento
El tratamiento indicado para el glaucoma congénito es quirúrgico, pero para frenar la enfermedad a tiempo es fundamental tener un diagnóstico temprano. Previo a la cirugía, se suele iniciar un tratamiento con un periodo de medicación y colirios. De esta forma se reducirá la presión intraocular antes de pasar a la intervención. Es frecuente que se requieran realizar varias operaciones hasta conseguir mantener la tensión controlada de forma que el nervio no se vea dañado.
Es importante realizar revisiones periódicas a todos los niños a partir de los 2 años o desde el nacimiento. También si existen otras patologías relacionadas o antecedentes familiares. En la Clínica García de Oteyza contamos con expertos en oftalmología pediátrica. Si quieres concertar una visita, contáctanos en el 93 418 67 89 o en info@garciadeoteyza.es.
También puedes reservar una cita directamente desde nuestro apartado web de contacto.
por Clínica García de Oteyza | Nov 26, 2018 | Cirugía, Cirugía Lasik, Cirugía Presbicia, Cirugía Refractiva Láser, Posts
¿Una pequeña
intervención de 15 minutos para dejar de usar gafas y/o lentes de contacto? La
cirugía refractiva con láser (PRK, LASIK o SMILE) es aquella que se utiliza para modificar la forma de la
córnea y corregir la visión de forma permanente para que el paciente pueda
prescindir de las gafas y las lentes de contacto. El objetivo de la cirugía es intentar dejar al paciente sin graduación o lo más pequeña posible para que pueda realizar una vida normal con una independencia de gafas total o prácticamente total.
Durante este tipo de cirugía láser, se emplea un láser ultravioleta con el que se modifica la curvatura de la córnea con el fin de eliminar las
dioptrías. Además, para realizarse se hará uso de un colirio anestésico que insensibiliza la superficie del ojo.
Técnicas láser con una pequeña intervención de 15 minutos para dejar de usar gafas y lentes de contacto.
A continuación especificamos las ventajas generales de la PRK, el LASIK o el SMILE para corregir defectos refractivos (miopía, hipermetropía y astigmatismo).
- PRK: Se usa un excimer láser con luz ultravioleta fría para remodelar la córnea mejorando la agudeza visual sin el uso de gafas. Al remodelar la córnea en la forma adecuada, se trabaja para centrar mejor la luz en el ojo y en la retina, proporcionando una visión más clara / nítida. Muchos cirujanos prefieren PRK para los pacientes con córneas delgadas.
- LASIK. Se una un láser de baja potencia para modificar la forma de la córnea (el estroma corneal). Con la cirugía LASIK, habitualmente los pacientes tienen menos molestias y mejoran su visión de forma más rápida que con la PRK. Además. con la PRK, se proporciona una mejora gradual que puede durar de pocos días a algunos meses.
- SMILE. Con esta técnica se corrigie la miopía sin levantar la superficie de la córnea ya que permite al cirujano modificar la graduación de la córnea con una microincisión de solo 2mm. Es una técnica más nueva y menos invasiva pero, como en todos los casos, el oftalmólogo es el que debe aconsejar sobre la mejor opción en cada persona.
Ventajas de la pequeña intervención de 15 minutos para dejar de usar gafas con láser.
1. Independencia del uso de gafas y lentes de contacto
La mejora de la visión es el principal beneficio y el más obvio. Esta intervención consigue reducir y en muchos casos eliminar la totalidad de las dioptrías que tiene el paciente cambiando la curvatura corneal. Al modificarse esta, la graduación se elimina, y los pacientes experimentan una mejora de la visión de forma inmediata.
2. Mayor autoconfianza y mejora de la autoestima
A algunas personas les incomoda y les disgusta tener que usar gafas porque no se sienten a gusto con la apariencia que les dan. Desterrar las gafas del día a día supone un alivio y una mejora de la autoestima para muchos. Con una pequeña intervención de 15 minutos para dejar de usar gafas, muchas personas consiguen mejorar su calidad de vida y comodidad a la vez que mejoran su estima personal.
3. Mejora de la comodidad general
Las gafas a veces no son cómodas y hay personas que no consiguen adaptarse a ellas. Si haces deporte, si no puedes bañarte en el mar sin gafas o el simple hecho de usarlas en los meses de verano, se pueden convertir en una molestia. Las lentillas de contacto, por otra parte, aunque son mucho más discretas e imperceptibles, no son aptas para todo el mundo ya que puede provocar sequedad del ojo o simplemente, sentirse incómodas.
4. Ahorro a largo plazo con una intervención de 15 minutos para dejar de usar gafas
Recordemos que las dioptrías van variando a medida que pasa el tiempo. Por eso, las personas que usan gafas necesitan ir r
evisando su graduación periódicamente para adaptar los cristales a sus nuevas necesidades. El precio de encargar gafas nuevas, suele ser bastante elevado y más si intercambiamos su uso con la utilización de lentillas. Cualquier
cirugía refractiva con láser es una inversión que merece la pena y a largo plazo supone un
ahorro económico.
5. Efectividad
Casi todas las personas que se someten a una intervención ocular con láser en la córnea, disfrutarán de una visión entre excelente y buena durante décadas. En la mayoría de los casos se olvidarán de las gafas y las lentillas y podrán nadar y hacer ejercicio sin preocuparse, e incluso comprobar la hora nada más despertarse sin tener que buscar las lentes en la mesilla de noche.
por Clínica García de Oteyza | Oct 31, 2018 | Cirugía, Cirugía Lasik, Cirugía Refractiva Láser, Lentillas y Lentes de Contacto, Posts, Sin categorizar
Todos los mayores de 21 años que tengan un defecto refractivo pueden someterse a una cirugía láser para corregir o mejorar su vista de forma segura.
Los defectos de refracción son la
miopía (visión borrosa de lejos),
hipermetropía (visión borrosa a cualquier distancia pero sobretodo de cerca) y el
astigmatismo (visión borrosa a todas las distancias). Todos ellos se pueden corregir a través de una intervención quirúrgica. Con ella se consigue
modificar la curvatura de la córnea y ajustar la capacidad del ojo para ver nítidamente.
Procedimientos con láser para corregir los defectos refractivos
En los procedimientos quirúrgicos con láser se emplean técnicas asentadas. Las más conocidas son el
LASIK o la PRK y técnicas algo más novedosas como el SMILE, que permiten corregir la
curvatura corneal. El láser realiza una ablación de tal forma que «pule» la córnea pudiendo quitar tejido en el centro o la periferia de la córnea. No es necesaria ninguna sutura y
la intervención dura unos minutos. Tras ella, el paciente se puede marchar a casa.
¿Para quién es apropiada la cirugía refractiva?
Es una opción recomendada para todas las personas mayores de 21 años que tienen algún defecto refractivo estable en el tiempo y desean prescindir de las gafas y las lentillas. En cualquier caso, debe ser el oftalmólogo quien estudie cada caso en particular y determine si la cirugía láser es una alternativa indicada para el paciente. Para valorarlo adecuadamente conviene realizarse un examen completo en el cual se medirá la agudeza visual, la refracción para conocer las dioptrías que tiene el paciente, una topografía para saber el estado de la córnea tanto a nivel de curvaturas como de espesor y por supuesto una valoración de la anatomía de todo el ojo.
Vídeo explicativo sobre la cirugía refractiva láser con Lasik por el Dr. Gonzalo García de Oteyza
¿Cómo es la cirugía refractiva con láser?
Se trata de una cirugía que, aunque es indolora y muy rápida, exige la colaboración minuciosa del paciente, quien deberá mantener su mirada fija en la luz del microscopio. Se realiza con gotas anestésicas y en tan solo 5 o 10 minutos el paciente podrá marcharse sin necesidad de usar parches y sin perder la visión del ojo intervenido.
A pesar de todo, se recomienda que el día de la intervención se vaya acompañado a la cirugía y no se realicen las actividades habituales. La operación se puede realizar en ambos ojos en el mismo día, evitando así tener que pasar dos veces por quirófano.
El nivel de satisfacción es muy alto. La cirugía refractiva láser es una solución que proporciona muy buenos resultados visuales y no presenta apenas riesgos, ni complicaciones. La sequedad del ojo es el efecto secundario más común, pero se soluciona con gotas lubricantes. Suele desaparecer al cabo de unos meses.
por Clínica García de Oteyza | Oct 5, 2018 | Cirugía, Operación de Cataratas, Posts
Las
cataratas son un problema oftalmológico que consiste en la
opacidad del cristalino, la lente interna de nuestros ojos. El cristalino se ubica detrás de la pupila y se encarga de enfocar los objetos. Esto es gracias a su capacidad de cambiar su tamaño según la distancia a la que estemos mirando. También varía su tamaño en función de la cantidad de luz que recibe a través de la pupila, más o menos dilatada. Con el tiempo, comienza a
perder su transparencia y a volverse más opaco, lo cual provoca una pérdida de la capacidad visual. No obstante, este problema se puede tratar fácilmente mediante la
operación de cataratas sin necesidad de esperar a un desarrollo avanzado como se hacía tiempo atrás.
¿Por qué se producen las cataratas y cómo es la operación de cataratas actualmente?
Las cataratas son producto del envejecimiento natural del ojo, por lo que casi todas las personas mayores de 65 años terminan por padecerlas, en mayor o menor grado. Las cataratas también pueden agravarse por factores medioambientales como la exposición sin protección a los rayos ultravioletas del sol. También, las toxinas como el tabaco o la contaminación ambiental, traumas oculares y diabetes son un riesgo. Algunas enfermedades como la diabetes o el consumo habitual de determinados medicamentos como los corticoides, pueden acelerar el proceso de degeneración del cristalino.
Síntomas de las cataratas
Cuando una persona empieza a desarrollar cataratas notará que percibe los objetos menos definidos, envueltos en una especie de halo borroso, incluso en ambientes luminosos. Los colores también se ven con menor intensidad y disminuye la sensibilidad a la luz. Suelen aparecer en ambos ojos, aunque también es frecuente que en uno esté más avanzada que en el otro.
A continuación os enumeramos una lista de posibles síntomas e indicativos para la operación de cataratas. Éstos problemas o síntomas pueden ser debidos a otros problemas oftalmológicos con lo que el oftalmólogo especialista deberá diagnosticar correctamente si se padece de cataratas u otro problema.
- Dificultad para leer textos. Ya sean libros o etiquetas de medicamentos. Aun con el uso de lentillas de contacto o grafas.
- Dificultad para ver objetos o personas de lejos. La baja capacidad de identificas letreros, números o caras de personas que se cruzan con nosotros o conocidos. También con el uso de gafas o lentes de contacto.
- Deslumbramiento y halos alrededor de las luces. Por ejemplo al conducir por la noche. Esto puede ser incómodo.
- Dificultad para ver con mucha luz . En casos de gran iluminación, la visión puede volverse excesivamente borrosa. Por el contrario, también mejorar en áreas más oscuras.
- Dificultad para ver con poca luz. Al leer libros o por ejemplo leer menús en restaurantes con poca luz.
- Dificultad al caminar o subir y bajar escaleras. La percepción limitada de la profundidad y la visión borrosa además aumentan el riesgo de caídas en casa o al hacer recados.
- Dificultad para ver lo suficientemente bien durante actividades diarias de ocio. La calidad de vida se ve diminuida..
Cuándo someterse a la operación de cataratas
Hasta hace algunos años, se recomendaba al paciente esperar a que la catarata estuviese muy avanzada para operar con menos riesgo. En la actualidad, por suerte, las técnicas quirúrgicas han avanzado y se han perfeccionado. Todo esto con el objetivo de garantizar una mejor calidad de vida a los pacientes. La operación de cataratas se lleva a cabo de forma más precoz que antaño. Ya no es necesario aguardar hasta que el paciente prácticamente no ve. Ahora, la intervención se puede realizar en cuanto se detecta una pérdida de la visión.
En qué consiste la operación de cataratas
Se trata de una operación sencilla que dura entre 10 y 15 minutos. Se aplica un colirio anestésico y se efectúa una pequeña incisión en la córnea. A continuación se abre el saco del cristalino para aspirar la catarata mediante una técnica con ultrasonidos. Una vez limpio, se introduce una lente que reemplazará el cristalino dañado. En ocasiones, se aprovecha para corregir
defectos refractivos (miopía, astigmatismo e hipermetropía) utilizando una lente específica. No es necesaria ninguna sutura ya que la incisión se autosella. El postoperatorio requiere evitar esfuerzos físicos y utilización de cosméticos. Y, por lo general, la
recuperación es muy rápida y sin complicaciones.