Lentes ICL para el tratamiento de la miopía

Lentes ICL para el tratamiento de la miopía

 Las lentes ICL, acrónimo inglés de Implantable Collamer Lens, es una de las mejores opciones para tratar los defectos de graduación de pacientes que quieren dejar se usar gafas o lentillas de contacto. Esta lente se inserta a través de una pequeña incisión en el espacio que se encuentra entre el iris y el cristalino, de ahí que se le conozca cómo lente epicristaliniana o fáquica. Una de las grandes ventajas de la localización de la lente es que no es visible ni para el paciente ni para los demás.

Aspecto de una lente ICL

Aspecto de una lente ICL

¿Por qué escoger una lente ICL sobre gafas o lentillas?

La cirugía refractiva se consideró mucho tiempo como una cirugía estética pero en realidad no es así. Se trata de una cirugía funcional que permite tener la mejor agudeza visual sin la necesidad de utilizar elementos externos como gafas o lentillas. La decisión de operarse es absolutamente subjetiva y hay gente que le gusta llevar gafas pero para aquellos que dudan, las ICL son el mejor sustituto por las siguientes razones:

  • La excelente calidad y cantidad visual: se ha descrito que con las lentes ICL la visión es mucho mejor que con gafas e igual o mejor que con lentillas.
  • La comodidad: Imaginen todas las situaciones en las que puede cambiar su vida. El primer gesto de la mañana dejará de ser el de buscar las gafas. Dejarán de tener que quitarse las lentillas aunque estén muy cansados. Podrán hacer deporte sin problemas. Y, en esta época de coronavirus donde el uso de la mascarilla se ha extendido, no tendrán las gafas empañadas.
  • La durabilidad: estas lentes llevan implantándose desde hace más de 20 años y la gran mayoría de pacientes las siguen teniendo dentro del ojo y siguen funcionando como desde el primer día.
  • La biocompatibilidad: el material de las lentes ICL ha demostrado ser totalmente biocompatible lo que permite que no sea nada agresivo para las estructuras internas del ojo una vez implantada.
  • La reducción de complicaciones infecciosas: aunque el uso de lentillas de contacto es muy seguro hoy en día, existe un porcentaje no desdeñable de pacientes que sufren de infecciones corneales por su uso que pueden llegar a ser muy graves.

¿Por qué escoger la lente ICL sobre la técnica LASIK?

Actualmente existen dos posibilidades terapéuticas para eliminar el uso de gafas o lentillas: la cirugía refractiva corneal y las lentes ICL.

La cirugía refractiva corneal incluye fundamentalmente tres procedimientos que son la PRK, el LASIK y la cirugía SMILE. Estos tres procedimientos también proporcionan muy buenos resultados pero respecto a la lente ICL tienen una serie de inconvenientes especialmente en miopías altas. En primer lugar la cirugía refractiva con láser se realiza en la córnea y para ello estos procedimientos eliminan tejido de la córnea remodelándola y disminuyendo su espesor. El tejido corneal eliminado no se puede volver a recuperar con lo que las cirugías corneales con láser son irreversibles. Esa es la gran diferencia con la ICL donde, si el paciente no está satisfecho, se le puede extraer y el ojo vuelve a su situación preoperatoria.

ICL intraocular

La lente ICL se encuentra colocada por detrás del iris y por delante del cristalino

Otra de las diferencias entre una y otra es que el LASIK produce una corte en la córnea que decapita las terminaciones nerviosas que no se recuperan hasta los 6 meses después de la intervención. Este hecho puede producir un aumento de la sequedad ocular.

El rango dióptrico de actuación de una y otra técnica son totalmente diferentes. En general no se recomienda hacer un LASIK por encima de las 4 dioptrías de hipermetropía o de las 6,5 dioptrías de miopía porque la calidad visual puede verse comprometida. En cambio la lente ICL puede abarcar unas graduaciones que van desde las 10 dioptrías de hipermetropía hasta las 18 dioptrías de miopía.

Por último, la cirugía en la córnea con láser no se puede realizar si existe alguna sospecha de patología subyacente en la misma. Todos aquellos casos que tengan una córnea muy delgada, asimétrica o con curvaturas extremas no serían buenos candidatos para la cirugía LASIK y si para lentes ICL.

¿Realmente son los resultados y beneficios superiores a los posibles riesgos?

Como dijimos anteriormente, los resultados visuales de las lentes ICL son muy buenos en cuanto a cantidad visual pero también en cuanto a calidad. Tanto es así que en las estadísticas actuales hasta un 99,4% de los pacientes se volverían a operar con esta técnica observando el resultado final.

Es cierto que existen riesgos, como en cualquier procedimiento quirúrgico del cuerpo humano. Lo importante en estos es valorar en una balanza si esos riesgos pesan más que los beneficios. La respuesta a esa duda es un rotundo no. Aunque se han descrito complicaciones, los porcentajes son extremadamente bajos. Una de las complicaciones más frecuentes de la cirugía con ICL es la aparición de catarata que se considera inferior al 1,5% al cabo de unos años de la intervención. Dentro de la mala noticia de que aparezca una catarata tras el implante de una ICL, el lado positivo es que tiene solución. Siempre se podrá retirar la lente ICL, eliminar la catarata y colocar una nueva lente que podrá mantener unos niveles de visión excelentes.

La otra complicación que se podría considerar como muy grave es la endoftalmitis, es decir una infección dentro del ojo. Se ha descrito un riesgo inferior a 0,01% lo que convierte este riesgo en prácticamente residual.

Los resultados y beneficios de las lentes ICL superan claramente a los posibles riesgos, lo que la convierten claramente en una excelente alternativa para el tratamiento de los defectos de graduación.

Si necesita completar información o asesoramiento acerca de este tema, solicite una visita en la Clínica Oftalmológica García de Oteyza. Puedes contactarnos en el teléfono 93 418 67 89 o en info@garciadeoteyza.es. También puede reservar una cita directamente desde nuestro apartado web de contacto.

 

Visión binocular

Visión binocular

¿Qué es la visión binocular?

La visión binocular es la propiedad que tiene nuestro sistema visual de unificar las imágenes recibidas por cada ojo en una sola. Esta característica que parece obvia y sencilla es el resultado del funcionamiento de un complejo sistema de vías, conexiones e interconexiones neuronales que van desde el ojo hasta el cerebro concretamente a las áreas del córtex occipital.

Para poder entenderlo mejor recurriremos a un ejemplo sencillo. Imaginemos que en lugar de ojos tenemos dos cámaras de video. La cámara del lado derecho no recibe exactamente la misma imagen que la del ojo izquierdo al estar separadas entre ellas (distancia entre los dos ojos). Si proyectáramos simultáneamente las imágenes recibidas el resultado sería una imagen confusa, borrosa y parcialmente superpuesta.

Esta situación no sucede en el hombre gracias a un mecanismo denominado fusión que unifica en una sola las imágenes recibidas por cada ojo por separado. Esta extraordinaria propiedad solo existe en el hombre y algunas especies superiores de la escala animal como los simios.  Comparten con nosotros ciertas características anatómicas imprescindibles como son la posición frontal de los ojos, campo visual binocular, sinergia oculomotora y cruce de las vías visuales.

Precisamente gracias a la fusión y a esta ligera diferencia entre las imágenes recibidas por cada ojo vemos las cosas en relieve. La estereopsis constituye el grado más elevado de refinamiento de la visión binocular.

¿Se nace con visión binocular?

Al nacer disponemos de las bases anatómicas y funcionales suficientes para que la visión binocular se desarrolle. Pero la binocularidad no es innata y se va madurando y “aprendiendo” desde el nacimiento hasta la edad de siete años. Si por cualquier circunstancia este aprendizaje se interrumpe la visión binocular no se desarrolla o lo hace de forma anormal.

Existen causas anatómicas (catarata congénita, subluxaciones de cristalino lesión macular, colobomas de nervio óptico, etc.) y funcionales (estrabismo y anisotropía (diferencia de graduación importante entre ambos ojos) que pueden interrumpir el desarrollo de la visión binocular.

Imagen de un coloboma asociado a una subluxación de cristalino que podría producir un problema de visión binocular

¿Qué ocurre si hay una alteración en la visión binocular?

 

En el adulto, cuando la visión binocular está definitivamente establecida, la respuesta ante una desviación (por una parálisis de un musculo ocular o por una fractura orbitaria por ejemplo) es siempre la visión doble. Esta diplopía insoportable e incapacitante solo se puede revertir si se soluciona la causa que la ha originado.

 

En el niño la respuesta a una desviación de los ojos (estrabismo) va a ser muy diferente a la del adulto. Precisamente porque la visión binocular no está establecida, el ojo desviado se suprime y así se evita la diplopía. La consecuencia de la falta de utilización del ojo desviado es la ambliopía u ojo vago. Cuanto más tiempo pase entre la detección y el inicio del tratamiento, mayor será la ambliopía. Por lo tanto, una de las consecuencias más importantes que tiene un estrabismo no es la estética sino la funcional, es decir, la perdida de la visión binocular. La posibilidad de restablecer la visión binocular en un estrabismo está en función de la edad de aparición del mismo.

Si necesita completar información o asesoramiento acerca de este tema, solicite una visita en la Clínica Oftalmológica García de Oteyza. Puedes contactarnos en el teléfono 93 418 67 89 o en info@garciadeoteyza.es. También puede reservar una cita directamente desde nuestro apartado web de contacto.

Dolores de cabeza producidos por forias y problemas visuales ocultos

Dolores de cabeza producidos por forias y problemas visuales ocultos

Los dolores de cabeza son un problema muy frecuente en las personas y que puede deberse a muchos factores. Entre ellos, existen problemas visuales ocultos. La mayor parte de ellos suelen ser neurológicos pero en algunas ocasiones pueden ser de causa oftalmológica. Si se presenta de forma crónica es importante acudir a un especialista para determinar la causa que lo origina. La cefalea tensional es la más común y puede estar provocada, entre otras causas, por algún problema visual, como los defectos refractivos sin tratar (generalmente la hipermetropía).
Otra de las causas que puede provocar dolor de cabeza es el estrabismo sin diagnosticar, ya que las personas que lo padecen, necesitan forzar mucho la musculatura de sus ojos para mantener sus ojos paralelo y ver correctamente. A menudo el malestar no se produce hasta después de un rato realizando alguna tarea como leer o trabajar al ordenador.

Los dolores de cabeza pueden estar relacionados con problemas de graduación, forias u otros problemas visuales ocultos

Dolores de cabeza producidos por forias, un tipo de estrabismo latente

Cuando hablamos de estrabismo, lo asociamos a una desviación del ojo muy evidente y fácilmente detectable a simple vista. Sin embargo existe un tipo de estrabismo latente que se conoce como foria y solamente se manifiesta cuando no hay estímulo visual. Es decir, cuando el ojo se encuentra en reposo. Por eso hay mucha gente que sufre dolores de cabeza producidos por forias sin saberlo. Además, es un problema mucho más común de lo que se suele pensar.
Las forias se pueden denominar en función de la dirección de la desviación del ojo:
  • Endoforia: se produce cuando uno de los ojos se desvía hacia dentro.
  • Exoforia: la desviación se produce hacia fuera.
  • Hiperforia: el ojo tiende a desviarse hacia arriba.
  • Hipoforia: se desvía hacia abajo.
Las personas que padecen cualquier tipo de foria, al igual que las estrábicas, realizarán, sin darse cuenta, un enorme esfuerzo visual para poder alinear sus ojos. Esto puede provocar una serie de síntomas muy molestos como dolores de cabeza, fatiga y visión borrosa. Por eso, si se sufren cefaleas con cierta frecuencia, en especial después de pasar un rato fijando la vista en alguna tarea, conviene acudir a un oftalmólogo especialista en estrabismo para que determine si existe algún problema visual. El diagnóstico se puede realizar a través de una serie de pruebas de motilidad ocular. Si se detecta que, efectivamente, existe una foria o un estrabismo leve, se aplicará el tratamiento adecuado al grado de desarrollo de la patología.

Rehabilitación y ejercicios para dolores de cabeza producidos por forias y estrabismos leves

Los ejercicios de rehabilitación (ejercicios de convergencia) pueden ser muy útiles para resolver el problema en casos de insuficiencia de convergencia. También se puede pautar el uso de prismas, que son un tipo de lentes que desvían la imagen para evitar el esfuerzo excesivo de los ojos.
Si tienes dolores de cabeza con cierta frecuencia no dejes de realizarte un examen oftalmológico completo. Solicita una visita en la Clínica Oftalmológica García de Oteyza. Puedes contactarnos en el teléfono 93 418 67 89 o en info@garciadeoteyza.es. También puede reservar una cita directamente desde nuestro apartado web de contacto.