El tortícolis es una posición viciosa de la cabeza cuyo origen puede ser congénito, por alteración de los músculos del cuello, u ocular. Suele generar dolor y limitación del movimiento. Entre las causas oculares de esta patología se encuentra el tortícolis por estrabismo.
El torticolis un posible signo de estrabismo u otros problemas oftalmológicos en niños
El torticolis de origen ocular se puede presentar en las siguientes circunstancias:
Estrabismo. En el estrabismo infantil y especialmente en el congénito la presencia de un torticolis debe hacer sospechar en un origen torsional o restrictivo del mismo.
Nistagmus. El nistagmus es un movimiento de vaivén de los ojos que cursa en general con mala visión. En algunos casos el “temblor” de los ojos disminuye y se atenúa en cierta posición y por eso la cabeza se gira en sentido contrario.
Ptosis palpebral. En las ptosis palpebrales bilaterales (cuando los párpados están caídos más allá de la pupila) el paciente eleva el mentón para poder ver.
Parálisis oculomotoras. Tanto en los niños como en los adultos la posición de torticolis se adopta para suprimir la diplopía que el desequilibrio pueda generar.
Paciente que tiene los ojos alineados en su tortícolis habitual con la cabeza inclinada hacia su hombro derecho (imagen de la izquierda). Al llevar la cabeza sobre el hombre izquierdo aparece una importante desviación ocular debido a la parálisis del músculo oblicuo superior del ojo izquierdo (imagen derecha).
Torticolis y estrabismo en niños
Cuando este problema se presenta en niños, suele estar causado, en la mayoría de los casos, por estrabismo, por lo que recibe el nombre de tortícolis ocular. El paciente adopta una posición compensadora con su cabeza para evitar la visión doble. Esto acaba generando contracturas en la región del cuello.El tortícolis ocular debe ser diagnosticado y tratado lo antes posible, preferiblemente antes de los tres años, para evitar que el problema se cronifique y se produzcan contracturas a nivel de los músculos del cuello irreversibles. Por este motivo, es importante comprobar si el niño ladea la cabeza siempre hacia un mismo lado. En esos casos, se debe acudir a un oftalmólogo para que examine su salud visual y pueda descartar un presunto estrabismo.
Tipos de tortícolis vinculadas al estrabismo
Tortícolis vertical. Sucede cuando el ojo está desviado hacia arriba o hacia abajo y el niño necesita elevar o bajar la barbilla para mirar a lo lejos.
Tortícolis horizontal. Se produce cuando hay estrabismo horizontal con el ojo desviado hacia derecha o izquierda. Esto hace que el niño tienda a girar la cabeza hacia uno de los lados.
Tortícolis oblicuo. Se presenta cuando existe una lesión de un músculo que tiene más de una función. En estos casos los niños suelen inclinar la cabeza sobre uno de los hombros.
En ocasiones el estrabismo no es tan evidente como para que los padres lo detecten a simple vista y puede ocurrir que el niño reciba tratamiento fisioterapéutico, o incluso quirúrgico, para tratar la mala posición del cuello, cuando el verdadero problema se encuentra en los ojos.
Por ello, siempre es recomendable realizar revisiones oftalmológicas periódicas a los niños. Así se podrán detectar a tiempo los problemas oculares, ya que por ellos mismos no se darán cuenta de si tienen una mala visión. De esta manera, beneficiaríamos su desarrollo, pudiendo prevenir patologías físicas y psicológicas.
El estrabismo es un problema oftalmológico que consiste en la pérdida del paralelismo de ambos ojos. Mientras uno es el dominante y el que fija las imágenes, el otro está desviado. En algunos casos, es algo constante pero también puede producirse de forma intermitente. Normalmente el estrabismo infantil intermitente suele aparecer en el mismo ojo el que se encuentra desalineado de su eje, pero también es posible que ocurra una alternancia y vaya cambiando el ojo que domina y el que se desvía. Por eso es tan importante estar pendientes de la salud de los ojos de los más pequeños y acudir a un oftalmólogo especialista ante la mínima sospecha. Hoy hablamos sobre un tipo de estrabismo en concreto; el estrabismo infantil intermitente.
Estrabismo infantil intermitente: diagnóstico y soluciones
El estrabismo infantil intermitente se manifiesta más claramente cuando el niño está cansado o enfermo, ya que en esas situaciones le cuesta más controlar los ojos. Es frecuente que el paciente vaya desarrollando mecanismos de compensación para evitar la visión doble. En estos casos la desviación ocular no resulta perceptible, pero aparecen otros signos. Por ejemplo, el hábito de cerrar el ojo desviado para eliminar su imagen o girar la cabeza para conseguir una percepción simultánea de las imágenes captadas por los dos ojos.
El estrabismo infantilrequiere un tratamiento temprano ya que impide un correcto desarrollo visual. Las causas pueden ser diversas aunque en algunos casos se desconoce el origen. Sin embargo, los defectos de refracción son, frecuentemente, el motivo por el que se origina el estrabismo. Eso es así porque cuando el paciente necesita graduación para corregir la vista. Cuando el cerebro detecta que una de las imágenes es menos nítida que la otra, no puede fusionarlas y desechará la imagen defectuosa. El ojo que peor ve, dejará de trabajar, dando lugar a lo que se conoce como “ojo vago” y entonces comenzará a desviarse.
El estrabismo infantil intermitente se corrige con distintos tratamientos, dependiendo de cada caso particular.
Ejercicios de ortóptica
Los ejercicios oculares ayudan a corregir la desviación del ojo y recuperar el paralelismo en algunos casos muy determinados. Los ejercicios de ortóptica pueden ser muy útiles en casos como una exotropia con insuficiencia de convergencia. Practicar de forma diaria la convergencia, forzándola, ayuda a mejorar el tono de algunos músculos extraoculares mejorando así la desviación.
Corrección óptica
Si el estrabismo está producido por un defecto refractivo, el tratamiento pasa por el uso de gafas. Normalmente, una vez se corrige este error con unas lentes, el estrabismo puede desaparecer siempre y cuando la causa exclusiva del mismo sea el defecto de refracción.
Oclusión ocular
Consiste en tapar con un parche el ojo dominante para obligar a trabajar al que tiende a desviarse.
Se recomienda realizar revisiones periódicas a todos los niños a partir de los 2 años o antes si se detecta alguna anomalía. En la Clínica García de Oteyza contamos con doctores oftalmólogos expertos en estrabología infantil. Si quieres concertar una visita, contáctanos en el 93 418 67 89 o en info@garciadeoteyza.es. También puedes reservar una cita directamente desde nuestro apartado web de contacto.
El estrabismo es la desviación que se produce cuando los ojos no pueden mantener su paralelismo normal. La alineación correcta del eje de ambos ojos se logra gracias al equilibrio entre los músculos oculomotores. Éstos son los que se encuentran insertados en la parte más externa del globo ocular. Si esta coordinación se pierde, aparecerá la desviación o estrabismo. En la actualidad existe la toxina botulínica como tratamiento de la desviación en ojos (mejor conocida como Botox). Ésta consigue corregir el problema de forma mucho menos invasiva que la cirugía, aunque no se pueda utilizar en todos los casos.
La toxina botulínica como tratamiento del estrabismo
El botox es una neurotoxina que actúa sobre los músculos provocando una parálisis, y se utiliza con mucha frecuencia en el sector estético, pero también en otros ámbitos médicos. En oftalmología, se inyecta esta sustancia en el músculo oculomotor que corresponda en cada caso, para paralizar su acción reduciendo o eliminando la desviación del ojo. Se trata de un proceso muy rápido cuya aplicación requiere poco más de 5 minutos. En los adultos, basta con administrar anestesia tópica en el ojo a tratar, pero en los niños, conviene el uso de anestesia general para garantizar la total inmovilidad del paciente. Se trata, en todos los casos de un tratamiento ambulatorio.
Cómo actúa la toxina botulínica como tratamiento de la desviación en ojos
El efecto del botox no se nota en el momento de inyectarlo, sino que comienza a actuar entre el segundo y el décimo día desde su administración. El efecto de la toxina botulínica dura entre tres y seis meses. Durante este tiempo, al estar el músculo dominante paralizado, su antagonista se irá fortaleciendo hasta recuperar el equilibrio entre ambos. En muchos casos, el estrabismo desaparece de manera duradera y en otros se requiere una nueva aplicación de toxina botulínica. Si el especialista lo considera necesario, se puede alternar el tratamiento con la oclusión de uno de los ojos para evitar la ambliopía en caso de los niños o la diplopia en caso de los adultos.
En los primeros días tras la aplicación de la toxina, tiende a aparecer una desviación hacia el lado contrario (si el ojo se desviaba hacia dentro, tras el Botox, se desviará hacia afuera). El paciente también puede presentar una ptosis o caída del párpado y en ocasiones puede darse una desviación vertical. Estos síntomas son transitorios y desaparecen en poco tiempo.
Ventajas de la toxina botulínica en casos de estrabismo
La mayor ventaja del procedimiento con toxina botulínica para el tratamiento de la desviación de los ojos, es la rapidez de su aplicación y su sencillez, en comparación con la cirugía. Además es apta, tanto para niños como para adultos y una excelente alternativa para aquellas personas cuyo estado se salud no sea compatible con el uso de anestesia. También, con el tratamiento de Botox, no se alteran los músculos como sí ocurre mediante la cirugía, pues lo que se persigue es forzar el equilibrio muscular.
En la Clínica Oftalmológica García de Oteyza somos expertos en estrabismo y trabajamos con material y técnicas adaptadas a las necesidades de niños y adultos de todas las edades.
Contamos con doctores oftalmólogos y cirujanos con una gran experiencia y reconocimiento internacional en estrabología. Incluyendo también, la aplicación de la toxina botulínica como tratamiento de la desviación en ojos.
Los dolores de cabeza son un problema muy frecuente en las personas y que puede deberse a muchos factores. Entre ellos, existen problemas visuales ocultos. La mayor parte de ellos suelen ser neurológicos pero en algunas ocasiones pueden ser de causa oftalmológica. Si se presenta de forma crónica es importante acudir a un especialista para determinar la causa que lo origina. La cefalea tensional es la más común y puede estar provocada, entre otras causas, por algún problema visual, como los defectos refractivos sin tratar (generalmente la hipermetropía).
Otra de las causas que puede provocar dolor de cabeza es el estrabismo sin diagnosticar, ya que las personas que lo padecen, necesitan forzar mucho la musculatura de sus ojos para mantener sus ojos paralelo y ver correctamente. A menudo el malestar no se produce hasta después de un rato realizando alguna tarea como leer o trabajar al ordenador.
Los dolores de cabeza pueden estar relacionados con problemas de graduación, forias u otros problemas visuales ocultos
Dolores de cabeza producidos por forias, un tipo de estrabismo latente
Cuando hablamos de estrabismo, lo asociamos a una desviación del ojo muy evidente y fácilmente detectable a simple vista. Sin embargo existe un tipo de estrabismo latente que se conoce como foria y solamente se manifiesta cuando no hay estímulo visual. Es decir, cuando el ojo se encuentra en reposo. Por eso hay mucha gente que sufre dolores de cabeza producidos por forias sin saberlo. Además, es un problema mucho más común de lo que se suele pensar.
Las forias se pueden denominar en función de la dirección de la desviación del ojo:
Endoforia: se produce cuando uno de los ojos se desvía hacia dentro.
Exoforia: la desviación se produce hacia fuera.
Hiperforia: el ojo tiende a desviarse hacia arriba.
Hipoforia: se desvía hacia abajo.
Las personas que padecen cualquier tipo de foria, al igual que las estrábicas, realizarán, sin darse cuenta, un enorme esfuerzo visual para poder alinear sus ojos. Esto puede provocar una serie de síntomas muy molestos como dolores de cabeza, fatiga y visión borrosa. Por eso, si se sufren cefaleas con cierta frecuencia, en especial después de pasar un rato fijando la vista en alguna tarea, conviene acudir a un oftalmólogo especialista en estrabismo para que determine si existe algún problema visual. El diagnóstico se puede realizar a través de una serie de pruebas de motilidad ocular. Si se detecta que, efectivamente, existe una foria o un estrabismo leve, se aplicará el tratamiento adecuado al grado de desarrollo de la patología.
Rehabilitación y ejercicios para dolores de cabeza producidos por forias y estrabismos leves
Los ejercicios de rehabilitación (ejercicios de convergencia) pueden ser muy útiles para resolver el problema en casos de insuficiencia de convergencia. También se puede pautar el uso de prismas, que son un tipo de lentes que desvían la imagen para evitar el esfuerzo excesivo de los ojos.
En muchos casos podemos ver asociadas las patologías de ambliopía y estrabismo ya que los estrabismos constituyen la causa más común de ambliopía. El estrabismo es un defecto de la motilidad ocular que afecta a un 4% de los niños aproximadamente. Éste consiste en la pérdida del paralelismo de los ojos.
Entre los distintos casos de estrabismo, puede suceder que se produzca la dominancia de un ojo sobre el otro (el que se desvía). Pero también, se puede dar una alternancia ocular. Es decir, que en algunos momentos se desvía el ojo derecho y en otros, el ojo izquierdo. Las causas pueden ser múltiples, desde factores genéticos hasta errores refractivos que obligan al ojo a realizar un esfuerzo extra. A veces, también puede estar vinculado a enfermedades o patologías que afecten al cerebro. Siempre es importante que se diagnostique cuanto antes.
Detección de la ambliopía y estrabismo
La ambliopía y estrabismo infantiles no se pueden prevenir. Por ello es fundamental detectarlos y tratarlos de forma precoz. Cuanto más temprano se diagnostiquen y traten, mayores serán las garantías de éxito. Es importante que los padres sepan que un «ojo vago» sin tratar antes de los 7 años, puede derivar en una pérdida de visión irreversible. En algunos casos, el estrabismo se puede apreciar de forma evidente antes de los 6 meses de vida del bebé. Momento en el cual debe ser examinado por un oftalmólogo pediátrico.
Muchos padres creen que todavía es pronto para llevar a sus hijos a hacer un revisión de sus ojos. Sin embargo, un niño nunca es demasiado pequeño para ser valorado por un especialista.
Ambliopía y estrabismo en niños
El Dr. Juan García de Oteyza es especialista en ambliopía y estrabismo en niños con una dilatada experiencia de más 40 años dedicados a la oftalmología pediátrica. En la Clínica García de Oteyza de Barcelona han sido tratados más de 20.000 niños con las más diversas patologías. Actualmente, gracias al avance tecnológico y científico, existen métodos de diagnóstico adaptados a cualquier edad. Con ellos, podemos conocer con todo detalle el estado de su salud visual y el grado de desarrollo de las patologías. Todo ello sin necesidad de que el pequeño colabore activamente.
¿Cómo se trata la ambliopía y estrabismo en niños?
Existen varios tratamientos para el estrabismo que dependerán del tipo, la edad de presentación y las causas de la desviación.
Gafas o corrección óptica
Cuando el estrabismo está causado por un defecto refractivo (miopía, hipermetropía o astigmatismo), el objetivo es corregir dicho defecto mediante el uso de lentes graduadas. En ocasiones, esto hace desaparecer la desviación de los ojos y es lo que se conoce como estrabismo acomodativo.
Parches y/o penalizaciones ópticas
La oclusión del ojo dominante con parches suele ser imprescindible para estimular al ojo vago y evitar que pierda capacidad visual. Existen ciertos casos en los que los parches no son una opción y se puede volver muy borrosa la imagen del ojo dominante mediante medicamentos tópicos.
Cirugía
Si los tratamientos anteriores no resultan efectivos o no son los adecuados para el paciente, se valorará la intervención quirúrgica. En esta cirugía se actúa sobre los músculos oculomotores para reforzarlos o debilitaros y así corregir la desviación. En el caso de los niños, se realiza bajo anestesia general y una vez finalizada la intervención, el paciente se puede marchar a casa. Se trata de un procedimiento sencillo y con un postoperatorio muy breve.
La recomendación del Dr. Juan García de Oteyza como experto en su campo es la de realizar revisiones periódicas a todos los niños a partir de los 2 años. O cuanto antes, si se detecta cualquier anomalía.
En la Clínica García de Oteyza disponemos de material y técnicas adaptadas a las necesidades de niños de todas las edades. Contamos con doctores oftalmólogos y cirujanos con gran experiencia y reconocimiento internacional en estrabología.
El estrabismo en niños y adultos es la pérdida del paralelismo de los ojos. Los ojos de estos pacientes no se encuentran rectos y «miran» en direcciones diferentes. Siendo uno el ojo dominante y el otro el dominado. Esto provoca que al cerebro lleguen dos imágenes distintas.
En función de la edad de aparición del estrabismo pueden ocurrir dos situaciones. Si el estrabismo se presenta en edades tempranas, generalmente el cerebro descarta la imagen menos nítida. Con esto, se produce lo que se conoce como supresión. Por el contrario, si el estrabismo se presenta en adultos, las dos imágenes son percibidas por el cerebro y producirá el efecto conocido como diplopia (visión doble).
En muchos casos el estrabismo es congénito y se aprecia ya en niños menores de 6 meses. No obstante, también puede presentarse en otras etapas de la infancia e incluso en la edad adulta. El estrabismo puede manifestarse de forma intermitente en momentos de agotamiento o puede ser constante.
¿Por qué se produce y cuáles son las causas del estrabismo en niños y adultos?
Existen muchas causas de estrabismo y las podremos dividir en función de la edad de presentación. En los más pequeños las causas pueden ser hereditarias, problemas oftalmológicos como las cataratas congénitas, defectos refractivos como la hipermetropía o la míopía.
A diferencia de los niños, en los casos de estrabismo en personas adultas también existen enfermedades de tipo general que están relacionadas. Estas son las más comunes:
Enfermedades de tiroides
Diabetes mellitus
Tumores que afectan al sistema nervioso central
Miastenia Gravis que daña el sistema neuromuscular
Traumatismos craneoencefálicos
Infartos cerebrales u otros accidentes cerebrovasculares
Esclerosis múltiple
Estrabismos asociados a la edad (ETAE)
¿Qué síntomas puede presentar el estrabismo en niños y adultos?
Existen síntomas distintos en los casos de estrabismo en niños y adultos. En los niños, el más obvio y llamativo es la desviación del ojo, que es fácilmente detectable si resulta muy evidente. En estos casos los padres pueden acudir rápidamente a un oftalmólogo infantil especializado en estrabismo. De este modo pueden comenzar el tratamiento cuanto antes. Pero a veces, la desviación es tan pequeña que puede pasar desapercibida y solamente se detecta tras una examen oftalmológico.
Por lo general, los niños estrábicos presentan también un problema de ambliopía. Éste se conoce comúnmente como “ojo vago”. Se produce por esa dominancia de un ojo sobre otro y debe ser tratada antes de los 7-8 años.
En el caso de los adultos, los síntomas más comunes que suelen describir son los siguientes:
Diplopía o visión doble
Percepción de imágenes superpuestas (confusión)
Fatiga visual
Dificultad para leer o enfocar objetos cercanos
Sensación de pesadez
Torticolis que se produce al mover la cabeza de forma inconsciente y colocarla en posiciones que alivien los síntomas
A veces, el estrabismo puede tener repercusiones más allá de los problemas oculares. La desviación de uno de los ojos dificulta el contacto visual con otras personas. Lo cual puede llegar a afectar a las relaciones sociales.
Entre los distintos tipos de estrabismo en niños y adultos pueden presentarse las siguientes variaciones sintomatológicas:
Esotropía, endotropía o estrabismo convergente (el ojo se desvía hacia dentro)
Exotropía o estrabismo divergente (la desviación se produce hacia afuera)
Hipertropía (hacia arriba)
Hipotropía (hacia abajo)
Cómo se realiza el diagnóstico del estrabismo en niños y adultos
El estrabismo que aparece en la juventud o en la edad adulta debe estudiarse minuciosamente para establecer las causas. Puede deberse a un estrabismo arrastrado desde la infancia que se ha ido descompensando con el tiempo, a la parálisis de un nervio o a un traumatismo, entre otros factores. El estudio del paciente debe hacerse de forma relativamente urgente ya que, como se ha mencionado, el estrabismo puede estar vinculado a patologías generales de diversa gravedad.
Diagnóstico
El oftalmólogo debe realizar varias pruebas para valorar si el paciente sufre estrabismo, de qué tipo y en qué grado para establecer las pautas de tratamiento de cada caso particular.
En primer lugar se realiza una medición de la agudeza visual y un test de graduación de la vista. Así se puede clasificar el defecto visual del paciente y cuantificar las dioptrías de cada ojo.
A continuación se hace un examen completo de la motilidad ocular y de la visión binocular. Esta pruebas sirven para corroborar o descartar la presencia de alguna patología que afecte a la buena coordinación en el movimiento sincronizado de ambos ojos.
Finalmente se estudia el fondo de ojo. Es decir, las zonas situadas en la parte posterior del globo ocular, como el nervio óptico, la retina, la mácula y los vasos sanguíneos.
Tratamientos del estrabismo en niños y adultos
Tratamiento del estrabismo en niños
Antes de nada se debe realizar un estudio completo en el que se utilizarán gotas para dilatar la pupila. El objetivo de este examen es descartar tanto las causas orgánicas del estrabismo como las causas refractivas para poder definir el tratamiento adecuado.
1.Corrección de la ambliopía
En los niños, lo primordial es corregir el ojo vago cuanto antes ya que el factor tiempo es muy importante. Los expertos han establecido que la ambliopía debe tratarse antes de los 7 años. Cuanto más se retrase el diagnóstico y el tratamiento, más difícil será la curación y, llegado a un punto, puede ser imposible, pues la capacidad visual de ese ojo se habría perdido de forma irreversible. El ojo desviado hay que estimularlo y para conseguirlo se recurre a la oclusión del ojo dominante con un parche adhesivo. De esta manera se le obliga a trabajar y se realiza una rehabilitación visual para que el ojo aprenda a ver. Casi siempre se complementa con el uso de gafas. Si, transcurrido un tiempo, se corrige la ambliopía pero la desviación persiste, se planteará la opción de realizar una operación quirúgica para corregir el defecto.
2.Cirugía para corregir el estrabismo
Lo que se hace en esta operación es intervenir en los músculos oculomotores, que son los responsables de la movilidad del globo ocular. Dependiendo de cada caso particular, se debilitarán o se reforzarán esos músculos para que el ojo pueda alinearse correctamente. Debido a la edad de los pacientes, en niños se realiza empleando anestesia general. La cirugía es ambulatoria por lo que al finalizar la intervención el paciente se podrá marchar a casa donde realizará el reposo necesario para concluir su total recuperación. En la mayoría de las ocasiones se consigue una mejoría notable en tan solo una cirugía. Pero hay que tener en cuenta que, en algunos casos, no se consigue una eliminación total del estrabismo de entrada, o que con el tiempo se pueden volver a desviar. Estas situaciones pueden requerir una segunda intervención.
Tratamiento del estrabismo en adultos
Existen tres alternativas para tratar el estrabismo en personas adultas.
1. Rehabilitación visual.
Consiste en una terapia ocular compuesta de una serie de ejercicios musculares. Es muy eficaz para mejorar los casos de insuficiencia de convergencia, un tipo estrabismo en el que los ojos no consiguen mantenerse alineados a la hora de enfocar objetos cercanos.
2. Uso de gafas.
Las gafas con prismas sirven para corregir pequeñas desviaciones y evitar diplopías. El prisma es una lente en forma de cuña que tiene la propiedad de desviar las imágenes para hacerlas coincidir con la mácula de la persona con estrabismo. Los prismas no corrigen la posición de los ojos, ni rehabilita la musculatura. Tan solo ayudan a aliviar los síntomas para que el paciente pueda ver correctamente. El prisma, se puede incorporar directamente en la graduación de las gafas o adherirse como una pegatina sobre la lente, lo que se conoce como prismas de Fresnell.
3. Tratamiento con inyecciones de toxina botulínica.
Esta es otra alternativa adecuada tanto para adultos como para niños. Se aplica sobre aquellos músculos que presentan una excesiva actividad debido a que su músculo antagonista está paralizado o ha perdido fuerza. Esta toxina, inyectada en dosis pequeñas, tiene la capacidad de paralizar los músculos de forma temporal. En el caso del estrabismo el efecto duraría unos meses. Tiempo suficiente para que la función de ese músculo se recupere hasta restablecerse la posición normal de los ojos. En los adultos, se aplica con anestesia tópica y en los niños se recomienda anestesia general debido a su falta de colaboración.
Tratamiento ambulatorio
Es un tratamiento ambulatorio en ambos casos y en un par de horas el paciente puede regresar a casa. Hasta el momento, se ha comprobado que la toxina botulínica es más eficaz en niños que presentan desviaciones horizontales (endotropía o exotropía). Pero también da buenos resultados en adultos con leves desviaciones en sus primeras fases. El efecto de las inyecciones tiene lugar a partir del 2º día hasta unos 10 días después.
En este plazo de tiempo, el paciente percibirá una desviación hacia el lado contrario a como se encontraba antes del tratamiento. Es decir, si en su estrabismo desviaba un ojo hacia dentro, notará que tras la inyección desvia hacia fuera. También puede presentarse una ptosis o caída del párpado y en algunos casos también se da una desviación vertical del ojo. Estos efectos suelen dar lugar a visión doble, pero todos ellos son transitorios y desaparecerán a partir del transcurso de un mes.
4. Cirugía de los músculos extraoculares
En el caso de los adultos, la intervención se puede realizar con anestesia local ya que no es una cirugía demasiado compleja. Tampoco es una intervención que requiera demasiado tiempo. En esta cirugía se operan los músculos oculomotores, que son los responsables del movimiento del globo ocular. La mayor dificultad de esta operación reside en la precisión que debe tener el cirujano para lograr mover los músculos en una cantidad exacta para que eliminen la desviación.
La operación de estrabismo consigue eliminar o reducir la visión doble. También ayuda a mejorar el paralelismo de los ojos, disminuir la fatiga visual y también contribuye a un cambio estético que facilita las relaciones interpersonales.
Riesgos en la operación de estrabismo
Como cualquier intervención invasiva, esta operación no está exenta de riesgos que el paciente debe conocer, aunque sean muy poco frecuentes.
En este tipo de cirugías las complicaciones más comunes son las hiper o hipocorrecciones. Esto no significa que no se pueda corregir toda la desviación o que la desviación se invierta hacia el otro lado. Sucede muy raramente, en especial cuando se usa anestesia tópica, pues se puede comprobar en el mismo quirófano. También puede producirse alguna pequeña hemorragia que se soluciona in situ, algún quiste o cicatriz en la conjuntiva o la visión doble tan temida. Esta última también es rara pues se puede ir resolviendo durante la intervención con la colaboración del propio paciente. Por lo general se trata de una intervención muy segura.
Postoperatorio de la cirugía de estrabismo
Inmediatamente después de la cirugía, el paciente sentirá molestias en el ojo o los ojos. Esto es a causa de la manipulación de los tejidos extraoculares y por la irritación que provocan las gotas. Además, se presentará una inflamación de los tejidos perfectamente normal por la aplicación de povidona para desinfectar la zona y puntos en la conjuntiva. Los síntomas frecuentes son la sequedad ocular, la sensación de tener un objeto extraño metido en el ojo, lagrimeo, tirantez y en algunos casos visión doble.
Estos síntomas irán desapareciendo con el tiempo. Los pacientes podrán retomar su rutina al cabo de unos 3 días, aunque es muy probable que durante la primera semana tenga necesidad de permanecer con los ojos cerrados. Los puntos son reabsorbibles al cabo de 15 días. Durante ese tiempo el paciente tendrá una leve molestia de cuerpo extraño. El ojo permanecerá enrojecido durante 3 semanas o un mes y habrá que utilizar colirios específicos todo el mes.
Especialistas en estrabismo / estrabología
El estrabismo en niños y adultos puede y debe de ser estudiado en cualquier momento y edad. Una buena salud visual está relacionada con una mayor calidad de vida a todos los niveles.
El Dr. Juan García de Oteyza. Ponencia Estrabología
Para un estudio exhaustivo de estrabismo en niños y adultos así como un tratamiento personalizado, puede solicitar una visita en la Clínica García de Oteyza. Contamos con doctores oftalmólogos y cirujanos con gran experiencia y reconocimiento internacional en estrabología.
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