Cirugía del estrabismo

Cirugía del estrabismo

La cirugía es el tratamiento inevitable de la mayor parte de los estrabismos.

Las razones más importantes para llegar a esta decisión no son solamente de índole estética sino también funcional, es decir de recuperación de la visión binocular, si bien éste objetivo es el más difícil de conseguir. En los casos en los cuales la desviación no lleva aparejada una situación inestética (es decir, en aquellos casos en que la desviación es pequeña) es mejor no operar.

¿Cuál es la tasa de éxito de una cirugía de estrabismo?

Lamentablemente la cirugía del estrabismo solo es exitosa, desde el punto de vista estético, en un 70-80% de los casos. Probablemente no exista en cualquier otra cirugía del cuerpo humano una incidencia tan elevada de “fracasos”. Ante esta situación uno puede preguntarse, ¿mi estrabólogo no ha sabido dosificar bien la cirugía?, ¿ha ejecutado mal la intervención?, ¿se ha equivocado de musculo?. Si bien todas esas respuestas pueden ser ciertas, la realidad es bien distinta. La mayoría de oftalmólogos que nos dedicamos a la Estrabologia hemos realizado miles de intervenciones a lo largo de nuestra carrera profesional y las cifras de “fracasos” se mantienen. Entendemos por “fracasos” el no haber conseguido una rectitud lo suficientemente buena para que estéticamente no se aprecie la desviación.

A continuación podríamos preguntarnos, ¿Cuál es la razón de que los resultados sean tan pobres?. En el estrabismo, y como consecuencia de la desviación de los ojos, se producen una serie de cambios a nivel cerebral. Se alteran tanto en las conexiones neuronales como en la percepción y localización de los objetos, situaciones de supresión del ojo desviado, etc. Éstas acaban siendo aceptadas cerebralmente como buenas. De tal manera que cuando operamos un estrabismo, la orden que el cerebro envía a los músculos es contraria a la deseada por nosotros intentando llevar a los ojos a la posición que tenían antes de la cirugía. Por lo tanto, podríamos decir de forma coloquial, que se establece una lucha de intereses entre lo que el cirujano desea y lo que el cerebro del estrábico quiere. Esta batalla es afortunadamente ganada por el estrabólogo en el 70% de las ocasiones.

Fotos preoperatorias (arriba) y postoperatorias de un caso con hiperacción del músculo oblícuo inferior. Las flechas azules indican hacía donde dirige el niño la mirada.

¿En qué consiste una cirugía de estrabismo?

Aunque existen indicaciones para operar con anestesia local, en los niños se comprenderá fácilmente que la técnica anestésica de elección es la general que hoy en día esta tan bien reglada por los anestesistas que permite al paciente irse a casa a las horas de la intervención.

En líneas generales la cirugía del estrabismo tiene como finalidad conseguir el paralelismo de los ojos y para ello es necesario o bien debilitar los músculos hiperactivos o reforzar los músculos hipoactivos.

Existe el concepto de que si el paciente desvía, por ejemplo el ojo derecho, la cirugía recaiga exclusivamente sobre dicho ojo. Sin embargo, en dependencia de muchos factores no siempre es así y por ejemplo en los casos en que la desviación es importante o se asocia un estrabismo vertical debemos operar ambos ojos.

Visualización intraoperatoria del músculo recto lateral

¿Cómo es el postoperatorio de una cirugía de estrabismo?

El postoperatorio suele ser bastante soportable y en general el niño puede acudir al colegio a las 48 horas si bien el enrojecimiento de los ojos puede durar hasta unos dos meses. La única prohibición estricta es la de bucear en mar o piscina hasta tres semanas después de la cirugía. Durante unos 15 días será necesaria la aplicación de un colirio antiinflamatorio y antibiótico.

Aunque en el postoperatorio inmediato ya podemos ver si la cirugía ha resultado eficaz no es hasta al cabo de seis meses que el resultado se puede considerar definitivo.

 

Si necesita completar información o asesoramiento acerca de este tema, solicite una visita en la Clínica Oftalmológica García de Oteyza. Puedes contactarnos en el teléfono 93 418 67 89 o en info@garciadeoteyza.es. También puede reservar una cita directamente desde nuestro apartado web de contacto.

Estrabismo infantil intermitente: diagnóstico y soluciones

Estrabismo infantil intermitente: diagnóstico y soluciones

El estrabismo es un problema oftalmológico que consiste en la pérdida del paralelismo de ambos ojos. Mientras uno es el dominante y el que fija las imágenes, el otro está desviado. En algunos casos, es algo constante pero también puede producirse de forma intermitente. Normalmente el estrabismo infantil intermitente suele aparecer en el mismo ojo el que se encuentra desalineado de su eje, pero también es posible que ocurra una alternancia y vaya cambiando el ojo que domina y el que se desvía. Por eso es tan importante estar pendientes de la salud de los ojos de los más pequeños y acudir a un oftalmólogo especialista ante la mínima sospecha. Hoy hablamos sobre un tipo de estrabismo en concreto; el estrabismo infantil intermitente.

Estrabismo infantil intermitente: diagnóstico y soluciones

El estrabismo infantil intermitente se manifiesta más claramente cuando el niño está cansado o enfermo, ya que en esas situaciones le cuesta más controlar los ojos. Es frecuente que el paciente vaya desarrollando mecanismos de compensación para evitar la visión doble. En estos casos la desviación ocular no resulta perceptible, pero aparecen otros signos. Por ejemplo, el hábito de cerrar el ojo desviado para eliminar su imagen o girar la cabeza para conseguir una percepción simultánea de las imágenes captadas por los dos ojos.
El estrabismo infantil requiere un tratamiento temprano ya que impide un correcto desarrollo visual. Las causas pueden ser diversas aunque en algunos casos se desconoce el origen. Sin embargo, los defectos de refracción son, frecuentemente, el motivo por el que se origina el estrabismo. Eso es así porque cuando el paciente necesita graduación para corregir la vista. Cuando el cerebro detecta que una de las imágenes es menos nítida que la otra, no puede fusionarlas y desechará la imagen defectuosa. El ojo que peor ve, dejará de trabajar, dando lugar a lo que se conoce como “ojo vago” y entonces comenzará a desviarse.
El estrabismo infantil intermitente se corrige con distintos tratamientos, dependiendo de cada caso particular.

Ejercicios de ortóptica 

Los ejercicios oculares ayudan a corregir la desviación del ojo y recuperar el paralelismo en algunos casos muy determinados. Los ejercicios de ortóptica pueden ser muy útiles en casos como una exotropia con insuficiencia de convergencia. Practicar de forma diaria la convergencia, forzándola, ayuda a mejorar el tono de algunos músculos extraoculares mejorando así la desviación.

Corrección óptica

Si el estrabismo está producido por un defecto refractivo, el tratamiento pasa por el uso de gafas. Normalmente, una vez se corrige este error con unas lentes, el estrabismo puede desaparecer siempre y cuando la causa exclusiva del mismo sea el defecto de refracción.

Oclusión ocular

Consiste en tapar con un parche el ojo dominante para obligar a trabajar al que tiende a desviarse.
Se recomienda realizar revisiones periódicas a todos los niños a partir de los 2 años o antes si se detecta alguna anomalía. En la Clínica García de Oteyza contamos con doctores oftalmólogos expertos en estrabología infantil. Si quieres concertar una visita, contáctanos en el 93 418 67 89 o en info@garciadeoteyza.es. También puedes reservar una cita directamente desde nuestro apartado web de contacto.